Lluéveme despacio encima del alma, como haces siempre
susurra un silencio que nada dice y dice todo, sabio, calmado, paciente,
Encadéname en tu abrazo, que no quiero ser libre, si libre es perderte.
Vive, respira y late a mi lado, que amanecer no quiero si no estás presente.
Dame amores tercos de esos que nunca se dan por vencidos,
de los que escapan al tiempo y atrapan el alma.
Dame amores de esos que enlazan los días con besos prendidos
y nunca se olvidan de sueños comunes nacidos al alba.
Quédate o llévame contigo, que no quiero mañanas si no estás aquí.
Abre la ventana y emprende tu vuelo, mas graba la senda que te traiga a mí.
Minutos, ni días, ni años los quiero vacíos,
segundos, semanas, ni meses los dejes baldíos.
que no quiero nada, nada me consuela si no estás aquí.
jueves, 10 de abril de 2014
lunes, 24 de marzo de 2014
El bullying no es "cosa de niños"
En los últimos días he leído dos noticias que me han dejado dolida, atónita y un poco mas decepcionada con lo que llamamos raza humana. Dos adolescentes, una en Mallorca, en el colegio Madre Alberta y otra en Gijón se suicidan por sufrir acoso escolar. ¿Qué extremada crueldad habrán sufrido estas niñas para llegar a lanzarse al vacío, para no querer vivir mas?
Que triste es cuando un niño, siempre son los más débiles, los más vulnerables, los "diferentes", cae víctima de la "inhumanidad" de sus compañeros. Los padres ven como su hijo es maltratado, ninguneado y aislado. Le ven encogerse, hacerse pequeño y empezar a desaparecer. El niño maltratado pierde su identidad, se paraliza por el miedo. Pero, lo más triste de la situación, es que existe un niño maltratador que se crece ante esto y que necesita de estas acciones rastreras para sentirse mas grande, mas fuerte y para alimentar su ego.
Sin duda, los colegios deben empezar a plantearse medidas contundentes y un plan de acción serio contra el "bullying", porque ningún niño debería tener que asistir al colegio con miedo. Para usar la frase de moda, se debe implantar TOLERANCIA CERO hacia los niños maltratadores. Los colegios pueden hacer una gran labor para frenar esta lamentable y creciente tendencia a maltratar y a humillar a otras personas, pero no son los únicos que tienen esa responsabilidad.
A mi modo de ver, la verdadera solución a esta creciente lacra está en las casas, en las familias. Por supuesto, todos debemos estar alerta por si nuestro hijo o hija sufre acoso escolar, pero desde luego y más importante, todos debemos estar atentos a si nuestro hijo o hija es un maltratador.
Si se tiene un hijo líder y fuerte, es responsabilidad de los padres enseñarle a integrar, a apoyar y a aceptar a los niños menos fuertes. Es responsabilidad de los padres vigilar y estar al tanto de que ejerza esa fuerza y ese liderazgo de una manera positiva, respetuosa y solidaria. Porque si el niñ@ hace lo contrario y los padres lo consienten y, en algunos casos lo promueven con frases como "es cosa de niños", entonces ellos son responsables del daño causado.
En estos casos, siempre viene bien utilizar la empatía. Pongámonos en la piel de esos padres que han perdido a esas niñas.. terrible, no? Podemos imaginarnos el inmenso dolor. Ahora, pongámonos en la piel de los padres de las niñas que con sus insultos, persecución y acoso violento han provocado esas muertes. El sentimiento que esto genera es mas terrible aún y no creo que yo personalmente pudiera superarlo o perdonármelo jamás.
Seamos todos conscientes de que el "bullying" no es cosa de niños..
Que triste es cuando un niño, siempre son los más débiles, los más vulnerables, los "diferentes", cae víctima de la "inhumanidad" de sus compañeros. Los padres ven como su hijo es maltratado, ninguneado y aislado. Le ven encogerse, hacerse pequeño y empezar a desaparecer. El niño maltratado pierde su identidad, se paraliza por el miedo. Pero, lo más triste de la situación, es que existe un niño maltratador que se crece ante esto y que necesita de estas acciones rastreras para sentirse mas grande, mas fuerte y para alimentar su ego.
Sin duda, los colegios deben empezar a plantearse medidas contundentes y un plan de acción serio contra el "bullying", porque ningún niño debería tener que asistir al colegio con miedo. Para usar la frase de moda, se debe implantar TOLERANCIA CERO hacia los niños maltratadores. Los colegios pueden hacer una gran labor para frenar esta lamentable y creciente tendencia a maltratar y a humillar a otras personas, pero no son los únicos que tienen esa responsabilidad.
A mi modo de ver, la verdadera solución a esta creciente lacra está en las casas, en las familias. Por supuesto, todos debemos estar alerta por si nuestro hijo o hija sufre acoso escolar, pero desde luego y más importante, todos debemos estar atentos a si nuestro hijo o hija es un maltratador.
Si se tiene un hijo líder y fuerte, es responsabilidad de los padres enseñarle a integrar, a apoyar y a aceptar a los niños menos fuertes. Es responsabilidad de los padres vigilar y estar al tanto de que ejerza esa fuerza y ese liderazgo de una manera positiva, respetuosa y solidaria. Porque si el niñ@ hace lo contrario y los padres lo consienten y, en algunos casos lo promueven con frases como "es cosa de niños", entonces ellos son responsables del daño causado.
En estos casos, siempre viene bien utilizar la empatía. Pongámonos en la piel de esos padres que han perdido a esas niñas.. terrible, no? Podemos imaginarnos el inmenso dolor. Ahora, pongámonos en la piel de los padres de las niñas que con sus insultos, persecución y acoso violento han provocado esas muertes. El sentimiento que esto genera es mas terrible aún y no creo que yo personalmente pudiera superarlo o perdonármelo jamás.
Seamos todos conscientes de que el "bullying" no es cosa de niños..
miércoles, 19 de febrero de 2014
LA CONFESION
Tengo una confesión que hacer.. yo siempre me había tenido por una persona mas o menos razonable (con mis momentos, como todo el mundo), lógica y desde luego todo, o cualquier cosa, menos radical. Pues bien.. tal y como está girando nuestro país, resulta que no!! Cual es mi sorpresa al descubrir a estas alturas (por lo visto tengo todos los síntomas) que soy FACHA!!!
Soy facha porque me gusta la bandera de mi país, España, y me gustaría que ondeara en todos los edificios públicos del territorio nacional.. que atrocidad, no?? que radicalismo!! También resulta que me gusta la bandera de mi tierra, sin embargo la pobre parece que últimamente ha caído en desgracia frente la bandera de otra comunidad autónoma, que cuelga de las fachadas de colegios, ayuntamientos y balcones, mientras que la de Mallorca brilla por su ausencia. Igual es que el morado no está de moda... o es que el morado es un color fascista??
Por lo visto soy facha porque creo que nuestros colegios deberían ser espacios libres de política, donde a los niños se les enseñe a pensar y no que pensar y porque creo que adoctrinar niños es algo malo.. MUY malo.
Soy facha porque defiendo que todos los niños españoles puedan aprender la lengua de su país, en justa proporción con la lengua de su comunidad autónoma, si la hubiese. También me gustaría que aprendieran inglés. (Ups.. por lo visto, esto último es súper, súper facha.)
Como creo que acosar a un político en la puerta de su casa, asustando a su familia, hijos y molestando a sus vecinos debería, además de una canallada, ser un delito debo ser sin duda de extrema derecha porque ahora resulta que no, que forma parte de la libertad de expresión y es una señal de que nuestra democracia está sana y funciona correctamente . ¡Ojo! mientras no sean grupos de derechas atacando a políticos de izquierdas. Eso, por el contrario, es feo y muy anti-democrático.
Soy facha porque no salgo a quemar contenedores, ni a romper escaparates para quejarme de unos recortes que, aunque no me gustan, creo que son necesarios y porque no creo que "quemar la calle" sea la solución para arreglar nuestros problemas. También debo serlo porque creo en un bienestar social sostenible, porque creo que subvencionarlo todo es contraproducente, porque creo que es importante que se respete los resultados de las urnas, gane quien gane etc, etc, etc..
En fin, que no tengo remedio. Soy radical, anti-demócrata y facha. Espero por el bien de nuestro país que los "verdaderos demócratas", esos que queman banderas, imponen a la fuerza una lengua, enseñan a nuestros hijos que pertenecemos a unos "países" inexistentes y no respetan el mandato de las urnas, ni de los tribunales reflexionen y hagan, como yo, examen de conciencia. A lo mejor se dan cuenta, que cuando señalan con el dedo, tres dedos les apuntan a ellos.
Soy facha porque me gusta la bandera de mi país, España, y me gustaría que ondeara en todos los edificios públicos del territorio nacional.. que atrocidad, no?? que radicalismo!! También resulta que me gusta la bandera de mi tierra, sin embargo la pobre parece que últimamente ha caído en desgracia frente la bandera de otra comunidad autónoma, que cuelga de las fachadas de colegios, ayuntamientos y balcones, mientras que la de Mallorca brilla por su ausencia. Igual es que el morado no está de moda... o es que el morado es un color fascista??
Por lo visto soy facha porque creo que nuestros colegios deberían ser espacios libres de política, donde a los niños se les enseñe a pensar y no que pensar y porque creo que adoctrinar niños es algo malo.. MUY malo.
Soy facha porque defiendo que todos los niños españoles puedan aprender la lengua de su país, en justa proporción con la lengua de su comunidad autónoma, si la hubiese. También me gustaría que aprendieran inglés. (Ups.. por lo visto, esto último es súper, súper facha.)
Como creo que acosar a un político en la puerta de su casa, asustando a su familia, hijos y molestando a sus vecinos debería, además de una canallada, ser un delito debo ser sin duda de extrema derecha porque ahora resulta que no, que forma parte de la libertad de expresión y es una señal de que nuestra democracia está sana y funciona correctamente . ¡Ojo! mientras no sean grupos de derechas atacando a políticos de izquierdas. Eso, por el contrario, es feo y muy anti-democrático.
Soy facha porque no salgo a quemar contenedores, ni a romper escaparates para quejarme de unos recortes que, aunque no me gustan, creo que son necesarios y porque no creo que "quemar la calle" sea la solución para arreglar nuestros problemas. También debo serlo porque creo en un bienestar social sostenible, porque creo que subvencionarlo todo es contraproducente, porque creo que es importante que se respete los resultados de las urnas, gane quien gane etc, etc, etc..
En fin, que no tengo remedio. Soy radical, anti-demócrata y facha. Espero por el bien de nuestro país que los "verdaderos demócratas", esos que queman banderas, imponen a la fuerza una lengua, enseñan a nuestros hijos que pertenecemos a unos "países" inexistentes y no respetan el mandato de las urnas, ni de los tribunales reflexionen y hagan, como yo, examen de conciencia. A lo mejor se dan cuenta, que cuando señalan con el dedo, tres dedos les apuntan a ellos.
miércoles, 1 de enero de 2014
FELIZ AÑO NUEVO
¡¡Hoy estrenamos año!! Ayer, después de tragarnos, a trancas y barrancas y con serio riesgo de asfixia, las doce uvas, todos nos deseamos un feliz año nuevo. Si, claro... como si un año fuese un bloque y fuese posible que toooodo él fuese homogéneamente feliz. Siento ser portadora de malas noticias... ESO NO VA A PASAR!!!!
El año que entra tendrá, como todos los años, momentos buenos y momentos malos, instantes de felicidad y algunos, esperemos que sean los menos, de penas. El nuevo año nos traerá tal vez nuevas experiencias, algún viaje y algunos fracasos....algunas personas que llegarán , muchas que permanerceran y otras que nos dejarán. Pero el 2014 no será todo bueno, ni, por supuesto, todo malo. Será como siempre ha sido la vida.. una cadena de instantes, buenos, malos, felices, tristes, pero, si somos listos, de todos y cada uno de ellos aprenderemos algo..
Por eso, lo que deseo para este año es que sepamos vivir y valorar cada pequeño pedacito de tiempo, que disfrutemos de las cosas buenas y que superemos, con la ayuda de los que nos quieren, lo malo... Y que al final, cuando estemos a punto de dar la bienvenida al 2015 y hagamos balance del 2014, podamos decir que ha sido un año que merece la pena haber vivido.
El año que entra tendrá, como todos los años, momentos buenos y momentos malos, instantes de felicidad y algunos, esperemos que sean los menos, de penas. El nuevo año nos traerá tal vez nuevas experiencias, algún viaje y algunos fracasos....algunas personas que llegarán , muchas que permanerceran y otras que nos dejarán. Pero el 2014 no será todo bueno, ni, por supuesto, todo malo. Será como siempre ha sido la vida.. una cadena de instantes, buenos, malos, felices, tristes, pero, si somos listos, de todos y cada uno de ellos aprenderemos algo..
Por eso, lo que deseo para este año es que sepamos vivir y valorar cada pequeño pedacito de tiempo, que disfrutemos de las cosas buenas y que superemos, con la ayuda de los que nos quieren, lo malo... Y que al final, cuando estemos a punto de dar la bienvenida al 2015 y hagamos balance del 2014, podamos decir que ha sido un año que merece la pena haber vivido.
sábado, 21 de diciembre de 2013
El nuevo sentido de la Navidad
La Navidad siempre ha sido una época especial del año.. Todo se transforma, las calles se iluminan, suenan villancicos, adornamos nuestras casas, cocinamos, compramos, nos reunimos con familia y amigos y, como no, comemos, comemos y volvemos a comer. También, como los peces en el río, bebemos un poquito.... En una palabra CELEBRAMOS!
Yo siempre oigo decir que la Navidad es más bonita cuando hay niños pequeños que viven con ilusión su magia. Sin embargo, para mi, este año, la Navidad cobra una significado nuevo, una dimensión mayor, una ilusión más grande que nunca.. SI, porque ahora, la Navidad me trae un regalo especial. Me devuelve a mis dos hijos, me llena de nuevo el nido y, mientras disfrutamos de estos días todos juntos, es como si nunca se hubieran ido, como si aún fueran pequeños... Como sí pudiesen ser, por siempre, míos, míos... míos!
Yo siempre oigo decir que la Navidad es más bonita cuando hay niños pequeños que viven con ilusión su magia. Sin embargo, para mi, este año, la Navidad cobra una significado nuevo, una dimensión mayor, una ilusión más grande que nunca.. SI, porque ahora, la Navidad me trae un regalo especial. Me devuelve a mis dos hijos, me llena de nuevo el nido y, mientras disfrutamos de estos días todos juntos, es como si nunca se hubieran ido, como si aún fueran pequeños... Como sí pudiesen ser, por siempre, míos, míos... míos!
sábado, 30 de noviembre de 2013
Quijote
Le llamaban Quijote. No porque fuese alto y delgado, que lo era, sino porque se afanaba en salvar el mundo, ingenuo y soñador, luchando contra molinos de viento. Deambulaba por las calles ofreciendo a los "sintecho", bultos sin nombre, café caliente y palabras cálidas. Cuando volvía a su casa y se envolvía en su edredón de plumas y sus sábanas limpias, se sentía culpable por traicionar a aquellos a los que dejaba atrás, tiritando en los portales, en los cajeros, en los bancos de las calles, noche tras noche..
Su hermano era diferente a él. No era mejor ni peor, simplemente, ocupaba el lugar que la vida le había repartido en suerte. Sabía disfrutar la vida. Le gustaba la ropa cara y la buena mesa. Se codeaba con lo mejor de la sociedad madrileña y le gustaba salir a disfrutar de los lugares "in" de la gran ciudad. A veces, se cruzaban en la noche, su hermano de la mano de alguna rubia "pija", él cargando una bolsa con termos y sandwiches. Fingían no verse o, a veces, se dirigían una mirada rápida de reconocimiento mutuo... sin rencores, sin reproches.
Quijote aprendió a las malas que no todo el mundo quiere ser salvado. Una de tantas noches, recibió una puñalada en mal sitio. Tardaron casi media hora en encontrarlo tendido en un gran charco rojo. En sus últimos minutos, oyó el susurro desesperado de su hermano -¡Luis, no te vayas! Aún queda mucho por hacer.. Vuelve, lo haremos juntos. Yo iré contigo la próxima vez y ya no tendrán hambre, ni frío. No te vayas, por favor, no te vayas"... Sonrió, pero ya no pudo articular palabra. "Oh Sancho, tenías razón.. los molinos no eran gigantes y el mundo no necesitaba otro caballero andante, tal vez las cosas eran lo que eran, y haya sido una locura querer cambiarlas".
"Viví loco y morí cuerdo".. Un último suspiro, un último pensamiento.


Su hermano era diferente a él. No era mejor ni peor, simplemente, ocupaba el lugar que la vida le había repartido en suerte. Sabía disfrutar la vida. Le gustaba la ropa cara y la buena mesa. Se codeaba con lo mejor de la sociedad madrileña y le gustaba salir a disfrutar de los lugares "in" de la gran ciudad. A veces, se cruzaban en la noche, su hermano de la mano de alguna rubia "pija", él cargando una bolsa con termos y sandwiches. Fingían no verse o, a veces, se dirigían una mirada rápida de reconocimiento mutuo... sin rencores, sin reproches.
Quijote aprendió a las malas que no todo el mundo quiere ser salvado. Una de tantas noches, recibió una puñalada en mal sitio. Tardaron casi media hora en encontrarlo tendido en un gran charco rojo. En sus últimos minutos, oyó el susurro desesperado de su hermano -¡Luis, no te vayas! Aún queda mucho por hacer.. Vuelve, lo haremos juntos. Yo iré contigo la próxima vez y ya no tendrán hambre, ni frío. No te vayas, por favor, no te vayas"... Sonrió, pero ya no pudo articular palabra. "Oh Sancho, tenías razón.. los molinos no eran gigantes y el mundo no necesitaba otro caballero andante, tal vez las cosas eran lo que eran, y haya sido una locura querer cambiarlas".
"Viví loco y morí cuerdo".. Un último suspiro, un último pensamiento.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
100% PERSONA
Con la llegada de las fiestas navideñas, leer etiquetas de todos esos artículos que miraremos hasta encontrar el regalo perfecto se va a convertir en una acción repetida, hasta el hastío, por la mayoría de nosotros. Algo que no es de extrañar ya que las etiquetas pueden ser muy útiles para los objetos, porque nos dan información muy valiosa sobre aquello que estamos pensando comprar: composición, precio, ingredientes y un largo etcétera de datos que nos pueden resultar muy útiles.
A los seres humanos, nos gusta poner etiquetas a todo y, como no, nos gusta etiquetarnos a nosotros mismos y mutuamente, porque así es más fácil "distinguir" a cada cual y "saber" de que està hecho cada uno de nosotros. Lo hago yo, lo haces tú, lamentablemente, lo hacemos todos. Lo malo es que, en nuestro afán de etiquetar todo y a todos, muchas veces nos encerramos, nos encasillamos a nosotros mismos y a las personas de nuestro entorno dentro de un rol o de una posición que no nos define en nuestra totalidad, en nuestra individualidad, en definitiva, en nuestra verdadera esencia. Y en esa " etiqueta", siempre faltarán datos útiles para ser aceptados y queridos por lo que verdaderamente somos, aquello que verdaderamente nos define como personas.
Etiquetamos y, sin darnos cuenta, excluimos, discriminamos, separamos... Y esas etiquetas se convierten en estereotipos que promueven intolerancia y violencia. Tal vez, la única etiqueta válida para un ser humano sea:
100% PERSONA
100% ÚNICO
100% IRREPETIBLE
A los seres humanos, nos gusta poner etiquetas a todo y, como no, nos gusta etiquetarnos a nosotros mismos y mutuamente, porque así es más fácil "distinguir" a cada cual y "saber" de que està hecho cada uno de nosotros. Lo hago yo, lo haces tú, lamentablemente, lo hacemos todos. Lo malo es que, en nuestro afán de etiquetar todo y a todos, muchas veces nos encerramos, nos encasillamos a nosotros mismos y a las personas de nuestro entorno dentro de un rol o de una posición que no nos define en nuestra totalidad, en nuestra individualidad, en definitiva, en nuestra verdadera esencia. Y en esa " etiqueta", siempre faltarán datos útiles para ser aceptados y queridos por lo que verdaderamente somos, aquello que verdaderamente nos define como personas.
Etiquetamos y, sin darnos cuenta, excluimos, discriminamos, separamos... Y esas etiquetas se convierten en estereotipos que promueven intolerancia y violencia. Tal vez, la única etiqueta válida para un ser humano sea:
100% PERSONA
100% ÚNICO
100% IRREPETIBLE
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